Poema de la Dimensión Perdida de la Patagonia
sábado, 3 de octubre de 2009
y del himno nacional.
Antes de los decretos
y la constitución política.
Antes de los colonizadores del sur de Chile
y de los primeros gringos
que llegaron aquí como a la tierra prometida.
Antes de la iglesia
y la imágenes del cuerpo torturado de Cristo
y del gesto de dolor póstumo en su rostro. Antes de la libra esterlina,
del idioma inglés
y del castellano.
Antes de los estudios topográficos
y de los buscadores de oro.
Antes de la propiedad privada
y la plusvalía.
Antes de la desolación y las epidemias.
Antes de los cazadores de indios
y de la invención del odio.
Antes de la división de la tierra
y la plenitud del olvido.
Antes…
La Patagonia era la patria.
La creación pura
que surgía desde el amor y el instinto
de los pueblos que la habitaban y la vivían
en un estadio anterior a la esclavitud.
Que honraban a sus dioses todos los días
como santos,
y no creían en la existencia real de la muerte.
Antes de este mundo
la mirada humana no tenía término.
Su existencia tenía la dimensión de los misterios.
La Patagonia
era
infinita.
Y dejó de serlo,
con la fundación de este tiempo
y las profecías del exterminio,
a partir de la segunda mitad
del siglo diecinueve
de Nuestra Era.



Sucedió en 1881 con el Tratado de Límites firmado con Argentina, tras la ocupación chilena de Lima, el gobierno argentino ordena alistar el ejército, Con este hecho ambos países se colocan al borde de una guerra, aceptando la mediación del gobierno de los Estados Unidos




